Nuestros ediles deberían de jugar al padel para ver si se socializan entre ellos.
Tribunal Supremo de Úbeda Cuanta mas edad voy teniendo mi implicación en política social, que no profesional, aumenta, varios son los motivos, el principal son mis dos hijos que veo que no tienen unas alternativas de ocio libre de drogas legales, ni en instalaciones deportivas privadas ubedíes y lo mas grave ni en las instalaciones deportivas municipales que deberían de ser mas estrictas en el cumplimiento de la ley para beneficiar a los menores. El segundo motivo es el desencanto que voy sufriendo al ver como en estos treinta años de democracia parlamentaria se van pareciendo cada vez mas a mis primeros quince años de dictadura franquista, que aunque estaba dando las últimas bocanadas en aquella época había mas esperanza que la que nos ofrece ahora el Parlamento y el Gobierno de España, es verdad que estamos lejos de una dictadura pero el creciente despotismo socialista, tanto en Andalucía como en España, está dando lugar a que se confundan los términos dictador y déspota. El tercer motivo creo que es una necesidad biológica de no callar más y poder expresar mis discrepancias y no decir a todo que está bien. El martes último de octubre fue la primera vez que asistí a un pleno del Ayuntamiento, aproveché para recoger firmas para mi reivindicación de no fumar, beber alcohol, dar de alta a los monitores deportivos y hacer mas instalaciones, entre la oposición recogí firmas, del gobierno y aledaño ninguna. Llevaba mi camiseta reivindicativa que por delante mostraba NO PREVARIQUES, HAZ CUMPLIR LA LEY y por detrás quería poner EL TABACO ES UNA DROGA, NO TE GROGUES, SE LIBRE, pero claro cuando entraron los mas de 60 policías y bomberos con camisetas blancas como la mía yo era una gotita en un océano de protesta. Pero todas esas anormalidades no es lo que mas me llamó la atención, lo que me impactó fue la magnificencia, el boato, la grandilocuencia, esa altura vertiginosa que tenía la tarima que hacia a los ediles hijos del dios Sol, yo que se, pero me dio la sensación de que estaba ante el tribunal supremo de algo muy grande, con razón los ciudadanos se sentaban en las últimas filas, por si acaso. Todo esto sin empezar a hablar, cuando el Alcalde lo hizo, aquel salón me traslado dos o tres siglos atrás, menos mal que no llevaban togas ni pelucas como los loores ingleses, el estar sentado el primero, para que me vieran bien desde su privilegiada posición, me impidió salir corriendo despavorido. Si me hubiera tenido que dirigir a ellos hubiera dicho “su señoría Alcalde que desea vos”. Pero eso no era lo mas grave, es penoso ver como personas que deberían dar ejemplo en su dialogo, respeto a los puntos de vista contrarios, deseo de mejora de los otros grupos políticos, unirse para conseguir mas objetivos, etc., muestran todo lo contrario, retiradas de palabra, deseos perpetuos de derrota, llamada de atención a los contrarios y hacerse el sueco con los propios tanto ediles como vulgo, risotadas del vulgo a la oposición, etc.Y lo mas penoso fue cuando un edil al acabar el pleno encendió un cigarro dentro del salón de actos donde se celebró el Pleno, en presencia del Alcalde, y este o no lo vio o se hizo el sueco, casi tanto como la pitada que recibió en el pasillo porticado de la primera planta. Les recomiendo la asistencia a los plenos antes de que a su señoría Clemente se le ocurra cobrar la entrada, por eso de la falta de dinero. Cuando jugamos un partido de padel los cuatro jugadores decimos “que gane el mejor” y cuando termina “habéis jugado muy bien por eso habéis ganado” y por muchas ganas que tengamos de ganarle al contrincante nunca le deseamos nada malo. Nuestros ediles deberían de jugar al padel para ver si se socializan entre ellos. FIN.
