Era fácil, hubiera sido una muestra de solidaridad de verdadera caridad social, pero no fue así.
Pocos sentimientos son tan agradecidos para la misma persona como la caridad solidaria, a veces con tan poco (un simple regalo) como podemos reconfortarnos tanto, la solidaridad o caridad, para mí iguales o muy similares, es un sentimiento muy desarrollado en todas las civilizaciones y nuestra civilización cristiana no va a ser menos. Estuvo muy bien el Torneo Benéfico, fue un día de convivencia en el que se pudo mantener conversaciones que de otra forma hubieran sido imposibles, sin quererlo con nuestra muestra de caridad navideña, nosotros fuimos los más afortunados por esa magnífica convivencia.
PERO, fue triste ver como profesores, médicos, periodistas, profesionales de la construcción, del comercio, funcionarios públicos, padres, y demás personas, consumían un producto que en las caras de su embalaje indica que produce cáncer y perjudica a los que los rodean. Fue muy alegre observar que se puede tener caridad con extraños, que puedes prescindir de un dinero y moverte por un acto de solidaridad, fomentar la convivencia porque a veces somos capaces de sacrificarnos por un extraño. Pero fue muy triste el no ver esa misma caridad por tus mas cercanos compañeros y compañeras, por los niños y niñas, por sus hijos e hijas, fue muy triste ver como se consumía una droga legalizada en presencia de menores, molestando a los jugadores y espectadores. Era fácil, hubiera sido una muestra de solidaridad de verdadera caridad social, pero no fue así.
Los motivos de por qué actuamos de esta manera, pueden ser varios, a veces la simple comodidad de hacer lo que me da la gana y si molesto que se jodan. También puede ser, pues lo hago por cojones, se creerá el ALVP que se va a salir con la suya, o un simple despiste de no darse cuenta de tal hecho.
No hay excusa, Francisco Muro Martínez no tiene razón al permitir fumar en las instalaciones deportivas, la razón que él argumenta permitiría que en las instalaciones deportivas de un colegio se pudiera fumar. Su razonamiento es un paso atrás en la creación de hábitos saludables entre la sociedad.
Todos los fumadores saben que la Ley lo prohíbe, pero se aprovechan de esta injusticia cometida por el concejal, y digo injusticia porque no cabe en la cabeza de que sea una mala interpretación involuntaria de la Ley 28/2005.
Este día 29 de diciembre de 2007, en el que celebramos este Torneo Benéfico de un Juguete para Todos en las instalaciones deportivas municipales, hay que agradecer a los organizadores, colaboradores, participantes y espectadores su esfuerzo personal y asistencia a este evento, el cual es positivo en bastante cantidad. Mi personal agradecimiento a organizadores y colaboradores por permitirme disfrutar de esa maravillosa tarde, y soy plenamente consciente de que la próxima vez lo harán mejor, aunque se han puesto el listón muy alto.
Es penoso que el Ayuntamiento de Úbeda no tenga capacidad para organizar estos eventos y que sean particulares los que tengan que realizar estas actividades tan positivas para la sociedad.
