Esta forma de organización está en casi todos los organismos…
…tanto de la administración, como asociaciones privadas. En cualquier sistema de estructura piramidal, cada individuo tiene su responsabilidad, tiene una parcela que solo le corresponde a él y él es el responsable de que su parcela funcione.
Mi trabajo es de estructura piramidal, yo soy profesor, tengo por encima y en ese orden a un director, una delegada, un consejero , un presidente autonómico, y un presidente nacional. Tengo por Ley, un montón de responsabilidades específicas de mi cargo, esas obligaciones debo de cumplirlas tanto si le gustan a la delegada como si no. Por supuesto si hago muchas cosas que molestan a mis cargos superiores, digamos que como mínimo me la tendrán guardada, es decir, ascender será difícil, y no lo digo por los cargos señalados que son de carácter político, al menos los que están por encima del director.
Para mi ocurre igual con todas las formas de funcionar que más o menos tienen una estructura piramidal, ya sea un trabajo, el ejército, un sindicato, un partido político o cualquier ONG, la base de esa organización tiene unas obligaciones, que están muy por encima de los deseos de los superiores, una pirámide funciona bien si cada piedra funciona bien, cada una tiene que hacer su trabajo y por supuesto tiene que saber hacerlo sin estar consultando continuamente, para eso hay reglamentos, leyes, estatutos, etc. Que nos indican el deber de cada uno.
La verdadera fuerza de una pirámide está en cada miembro y que cada uno sepa lo que tiene que hacer en cada momento.
No debemos de confundir una estructura piramidal democrática con una estructura piramidal autoritaria, en esta sociedad estamos luchando por erradicar los autoritarismos, sean del tipo que sean, religiosos, políticos, administrativos, militares, empresariales, y cualquier otro que pueda existir. Debemos de luchar por tener una sociedad más democrática y podremos hacerlo si cada uno lucha por poder ejecutar sus deberes y responsabilidades con libertad. Mal favor nos hacemos a nosotros mismos sin nos convertimos en unos ciudadanos que no tenemos decisión inmediata de nuestras responsabilidades por miedo a lo que pensará nuestro superior.
Tampoco debemos de confundir la estructura piramidal con la disciplina de partido, la disciplina jamás puede exigir actuaciones en contra de la Ley, Estatutos, Reglamentos. Es importante que cada uno sepa cual es su responsabilidad, tratar de cumplirla lo mejor que pueda, en el caso de no hacerlo bien para eso se supone que están los superiores, para indicarnos que no lo estamos haciendo bien y como lo podemos hacer bien. Así lo entiendo yo.
Un saludo.

julio 27th, 2010 at 11:14
Hola Antonio Luis. ¡Por fin entro en tu blog!
Con respecto a la estructura piramidal, como tantas cosas tiene ventajas e inconvenientes.
Si cada persona es consciente de que de su buen trabajo, depende el resultado del trabajo de los demas, es perfecto. Todo funcionaria como el engranaje de un reloj suizo. Pero tiene grandes riesgos desde mi punto de vista: Puede provocar que todo funcione de un modo muy lento tanto en orden ascendente como descendente. Fijate en la burocracia de la administración!!! Tambien puede haber personas que escudandose en este sistema “escurran el bulto”. Tambien es posible que reduzca la eficacia de determinadas personas que podrian desarrollar mas cosas gracias a su creatividad.
En fin la verdad es que es un tema bastante dificil. Cada organizacion es un mundo y requiere un tipo de estructura. Pero no creas que me gusta demasiado.
julio 27th, 2010 at 12:21
Hola Antonio Luis la única estructura piramidal que funciona bien son las de las estafa que por muy conocida que sea sigue funcionando uno de los ultimo ejemplos la de Bernard Lawrence “Bernie” Madoff que estafo 50.000 millones de dólares y lo que es mas gracioso que la mayoría eran riquísimos. Je Je Je Seguirme en mi blog viviendasalcosto.blogspot.com
julio 27th, 2010 at 13:41
Desde muy antiguo, incluso en edades donde no existía el hombre, se mantiene la estructura piramidal, la del líder. Nuestra evolución lo ha manifestado en muchos aspectos, parece ser que la única alternativa a vivir en grupos con estructura piramidal es el individualismo, donde el individuo hace de todo, de base, tronco y cúspide.
en los insectos tenemos varios tipos de pirámides, desde una base y un cúspide, como ocurre con las abejas. O las hormigas que tienen varios órdenes distintos, obreras, guerreras, zánganos, reina.
Lo que si está claro es que una hormiga no está preguntando a la reina que debe de hacer, ella sabe perféctamente lo que tiene que hacer en cada momento, quizás esa independencia sea la que le da tanta fuerza a su sistema de organización, que supera al de los humanos. Ya existían cuando aún no existían los homínidos y seguirán existiendo cuando desaparezca el homo sapiens sapiens.
No es que crea en el sistema piramidal, es que la alternativa es el anarquismo, todos sabemos lo que ocurre cuando unas pocas piedras deciden salirse del sistema, un verdadero desastre.
Un saludo.
julio 27th, 2010 at 14:31
Hola Nani, disculpa que no te haya saludado antes. Gracias por tu participación que espero que sea muy frecuente. Un abrazo y un saludo.
julio 27th, 2010 at 19:24
Efectivamente debemos ser responsables y consecuentes con las actuaciones que hagamos. Lo que es extensible no sólo a nivel profesional o laboral, sino también, y yo creo que fundamentalmente, a nivel personal. El problema es que a veces para poder hacer lo anterior no basta con cumplir nuestras obligaciones, funciones o cargos fielmente según instrucciones del superior, según la demanda de la sociedad a la que pertenezcamos o según el sistema jurídico que impere en el país que vivimos. Si tan sólo eso fuese suficiente estaríamos perdidos en el abismo del estancamiento absoluto, sin evolución alguna, pues todo estaría “bien” en cualquier momento. La realidad de los seres humanos es bien distinta.
A lo que me refiero concretamente es a la necesidad en que se ven actualmente y se han visto muchas personas, a lo largo de la historia, de vulnerar la ley, las normas establecidas, sin necesidad de que haya una dictadura, o un sistema autoritarista o absolutista (casos en que estaría plenamente justificada tal vulneración), sino incluso en sistemas democráticos, formalmente democráticos, pero que en su intrínseco o al menos en algunos de sus pilares encierran una auténtica dictadura y sometimiento que oprime a los ciudadanos. Me considero una persona con una mente abierta, progresista, luchadora ante las injusticias…sin embargo, tristemente, no me considero una persona libre. O al menos no de la forma en que a mí me gustaría, aunque esto daría para muchos debates y no es el tema que quiero tratar aquí, aun cuando se toque tangencialmente.
No quiero hacer una llamada, o una apología a delinquir, al anarquismo (que, por supuesto es un sistema caótico y que efectivamente conduce a la perdición y al desorden), pero sí es cierto, que a veces no es suficiente con cumplir competentemente nuestras obligaciones y respetar los mandatos impuestos. Y es que una orden, un estatuto, un reglamento o una ley pueden ser legales desde el mismo momento en que son acordes con la ley, pero no por ello son legítimos. Es decir, formalmente pueden ser inatacables y completamente escrupulosos con el sistema jurídico en que despleguen sus efectos, pero materialmente pueden ser muy injustos, y por tanto, absolutamente ilegítimos. Así lo entendía Habermas y así lo entiendo yo.
Por ello, siempre que las circunstancias lo permitan, porque aunque todos somos iguales, las circunstancias de cada uno son distintas, hay que armarse de valor y coraje para reivindicar, replicar y contradecir todo aquello que aunque formalmente parezca lo correcto, “lo que hay que hacer”, en nuestro foro interno, desde nuestra moral, la de cada uno, y desde nuestro corazón, sepamos que es plenamente injusto.
Y esto, definitivamente, es el sino del ser humano. Ha ocurrido, ocurre actualmente y seguirá ocurriendo. Por ello, la “democratización” del sistema democrático está en nuestras manos, nosotros somos el motor para cambiar todo aquello que no nos guste, a pesar de que “los de arriba” digan que es incambiable o inmodificable.
La estructura piramidal puede ser una buena fórmula, pero también se necesitan otros ingredientes para poder hacer efectivo lo anterior, como la toma de conocimiento del sistema y sus problemas, y voluntad y entereza para afrontar el cambio.
Un cordial saludo.
julio 28th, 2010 at 1:36
Hola Virginia, creo que por mi te llevas el primer premio al mejor comentario, cuatro veces lo he leído y ahora lo volveré a leer un par de veces más, genial, sencillamente genial.
La libertad es un placer que tiene sus costes, siempre pongo el mismo ejemplo “Un asno puede vivir más de dos décadas, un onagro dificilmente vivirá más de una década”. La libertad tiene un precio muy alto. También da un gran placer.
Con la libertad ocurre como con el tabaco, ahí tenemos a Carrillo que le sienta maravillosamente, cuanto más fuma mejor vive. A la inmensa mayoría de fumadores le cuesta poder ver a sus nietos corretear. Solo unos pocos podrán tener una vida alargada y feliz si son libres, a la inmensa mayoría les costará la vida antes de tiempo.
Virginia, la estructura piramidal funciona perfectamente, la naturaleza y los documentales de la 2 nos lo confirma a diario, imaginemos lo que ocurriría si en un hormiguero cien hormigas obreras se empeñaran en ser reinas, un verdadero desastre y el hormiguero se iría al carajo.
Uno de mis dichos es “En la vida es preferible ser un buen albañil antes que un mal arquitecto”.
Un gran besaso Virginia, espero poder dártelo mañana jueves.
Un saludo.