Cuando escuché la noticia en T5, casi reviento de indignación.
Su abuelo paterno murió en el exilio, en Buenos Aires, en 1949, y el materno entre grandes honores en Sevilla, en 1951.
Al principio de la democracia el PSOE se encargó de añadir una manzana podrida a sus 100 años de mentiras e indignidades.
No se cansa, es un especialista en la manipulación, es una pena desperdicio tan grande de semejante sujeto.
Atacar al sector de la restauración para que cumpla la Ley 28, es como enfrentarse a un toro de frente y sin capa. Todo lo que puede ocurrir es que el toro se rompa un cuerno y el luchador acabar muerto.
En España tenemos un sistema electoral, que desde la transición ha servido para que los partidos separatistas repartan el bacalao.