Atacar al sector de la restauración para que cumpla la Ley 28, es como enfrentarse a un toro de frente y sin capa. Todo lo que puede ocurrir es que el toro se rompa un cuerno y el luchador acabar muerto.
Para engañar no hace falta mentir, nuestra religión prohíbe la mentira, es pecado, los pesoistas, educados en la iglesia católica, se ven muy influenciados por esta consigna a seguir, mentir lo menos posible.
La supuestamente modernísima sociedad española posee una de las más ineficaces leyes contra el tabaco del continente. Gobierno, oposición y muchos ciudadanos parecen contentos con que no se cumpla
MANUEL ARIAS MALDONADO 04/10/2008
Los ciudadanos siempre queremos una sociedad mejor.
Es lo que debiera decir la carísima cartelera de las autovías españolas.
